Análisis Gran Premio Bélgica F1 (Spoilers)

Un soliloquio en las Ardenas.

 

Cuenta la leyenda que en el año 2019 una épica carrera se realizó en el circuito de Spa-Francorchamps, una persecución que fue hasta la última vuelta, donde un británico que entraba en las últimas vueltas a pits para conseguir más velocidad, salió como un misil en persecución de un Leclerc que parecía que perdería la victoria. La teoría decía que podía resultar en un triunfo del piloto líder de Mercedes, pero ante esta cruzada si interpuso un teutón que jugaba de gregario, detuvo un poco la envestida que pretendía Hamilton por unas vueltas, pero finalmente se vio superado ante el poderío de la flecha plateada furiosa y deseosa de la victoria. Estaba por adelante un finlandés que no le dio problemas a la cruzada británica. Aunque la batalla era difícil, tanto que no se pudo alcanzar, el monegasco gana la carrera sumando una nueva victoria para Ferrari en un año que parecía más prometedor, el cual se vería frustrado por reclamaciones ante un supuesto “juego sucio” del cual aún no tenemos conocimiento.

De esa lucida carrera solo queda el recuerdo, ni siquiera los ecos que resuenan en los lugares amplios como las pistas pueden recordar esa pugna de autos. Esto debido a un monologo de carrera que hemos presenciado en este 2020 de F1, 44 vueltas que solo tuvieron una mediana emoción, cuando Giovinazzi al perder el auto se va de lado contra un muro y quien paga es un Russel que no puede evitar la colisión con los mismos pilotos en el podio y gracias a Dios ningún fanático en las gradas que deba soportar tan desagradable espectáculo en pista. La señal internacional aburrida de una sesión de esparrin individual a alta velocidad, coloca imágenes de pilotos que normalmente ni aparecen en una carrera normal, muestra una y otra vez repeticiones de otros pequeños y efervescentes instantes en pista

Una carrera que inicia con la despedida temprana de un Carlos Sainz que ni siquiera puede iniciar por un problema de escapes lo que le obliga a ver la largada desde un lugar de privilegio, pero para el fanático, no para quien siente el motor en la espalda. ¿Cómo podría sentirse igualmente Sainz al ver que el equipo donde estará la próxima temporada esta relegado a pelear por solo entrar a los puntos?. Ferrari no tiene solución este año, el coche es malo en todos los sentidos, no tiene potencia, es lento en las curvas de baja y alta velocidad, tiene problemas en pits haciendo paradas en SC que son como una normal porque dura 10 segundos. No puede pelear el equipo de Maranello ni siquiera con sus equipos satélites, los mismos Alfa Romeo los pasan sin una pelea que pueda al menor ser digna.

Es curioso la poca presentación que se vio de Riciardo que logro mantener un cuarto puesto, algo que no fue común para el año pasado, que estaba probando con el Renault, ahora se ve más seguro en un equipo francés que ha evolucionado y que será la casa de un Alonso que seguramente hará mover los esfínteres de Antonio Lovato que más que periodista, demuestra su fanatismo por el asturiano. Mercedes no tiene competencia, tienen autos que lo sostengo, son ilegales y hasta ahora nadie quiere reconocerlo, su dominio es extraño y dudoso. Todos creemos que Verstappen puede hacer frente y no es que otro actor de esta obra repetida y que estamos cansados de ver. Creo que con pandemia o sin pandemia, el público no iría, seria perder el tiempo, es peor que escuchar un partido de ajedrez por radio.

Checo que lucha por un top 5, pero se ve frustrado por una estrategia nefasta y hasta miserable que lo manda al último para recuperar, después de una decisión irracional del equipo que podría ser la casa de Vettel en 2021 de no entrara pits en el SC debido al incidente entre Giovinnazi y Russel.